LAS SIETE PEORES VESTIDAS DE LOS GRAMMY 2010
 

La gala de los horrores de los Grammy

Yahoo/Noticias, España

Crónica rosa

La gala de los horrores de los Grammy

lun feb 01 13:28

Las estrellas de la música internacional pasearon por la alfombra roja de los Grammy 2010 los modelos más imposibles que se hayan podido grabar en la memoria colectiva. Lady Gaga deslumbró al mundo con un diseño de Armani en tonos lila de inspiración galáctica, compuesto por una gasa semitransparente con cristales Swarovski y un corpiño del que salía un faldón con vuelo que se abría por delante casi a la altura de su cintura.

Otra que tiró su dinero a la basura fue
Britney Spears. La princesa del pop lució una especie de bañador negro cubierto por una gasa de rejilla que, aunque firmaba Dolce & Gabbana, parecía más bien un picardías. Pero su compañera Katy Perry no tuvo mejor tino a la hora de elegir modelo, ya que su vestido floreado de Zac Posen horrorizó a propios y extraños. Al igual que Beyoncé, que con un traje de Stephane Rolland volvió a parecer una mesa camilla como en la ceremonia de los Óscars del año pasado.

                                                                      

                                                                    Imogen Heap                       Taylor Swift                                Shaila Dúrcal         

 

         
 

                                                                Lady Gaga                     Katy Perry                  Beyonce


 Miley Cyrus

Miley Cyrus volvió a sorprender a sus fans demostrando que a hortera no le gana nadie, con un modelito de lo más 'hippie' que puede ponerse en sus noches de juerga, pero que no procede en una fiesta de tal magnitud. Pink no quiso ser menos que las demás y se enfundó en un atuendo de Tony Ward que pretendía destilar glamour, pero que tan sólo se quedaba en el intento.

Mención especial merece en este repaso una española. Se trata de
Shaila Dúrcal, que se pasó de alegre con un vestido de dos piezas en un cegador morado que se caracterizaba por las excesivamente chillonas flores de colores que tenía estampadas. Probablemente la artista reutilizará su vestido como mantel en su próxima comida familiar. O quizás use los modelos de todas sus 'amigas' y decore su residencia mejicana. Todo es posible.