Ballet “Y se llama Perú” y comunidad peruana
Organizan “1er Concurso Nacional de Marinera Norteña” en La Paz – Bolivia

(Fotos de archivo)
Por: Consejo de Consulta de La Paz - Bolivia
La comunidad peruana residente en la altiplánica ciudad de La Paz en Bolivia, a través del Ballet Folklórico “Y se llama Perú” en coordinación con las organizaciones cívicas de los residentes peruanos viene organizando para este próximo domingo 18 de enero el “1er Concurso Nacional de Marinera Norteña” con el objetivo de promocionar y difundir el folklore peruano, además de estrechar lazos de hermandad entre nuestras culturas, indico Pilar Cárdenas directora del ballet.
El evento se desarrollará en el Coliseo Cerrado de la Asociación Obrera en la zona de Miraflores desde las 10.00 horas, a la fecha existen mas de treinta parejas inscritas procedentes de diferentes partes de Bolivia quienes serán evaluadas por un jurado especializado presidido por Manuel Vásquez Huarcaya y otras personalidades culturales de la Paz.
Se ha establecido los requisitos indispensables para garantizar la autenticidad de la marinera, además de cuatro categorías: infantil, juvenil, junior y adulto, cada categoría tendrá sus respectivos ganadores y serán galardonados al estilo de nuestros concursos en el Perú; se tomara en cuenta en cada pareja participante el aplomo y personalidad, coordinación y comprensión, habilidad, desplazamiento, ritmo y compas; mencionó Pilar Cárdenas.
La “marinera” es la danza bandera de nuestro país, en la actualidad se practica y difunde en todo el mundo, en Chile se organizo el concurso internacional para Sudamérica y en Zúrich (Zuiza) se llevo a cabo a finales de noviembre el concurso para Europa, esta es una gran oportunidad para que la sociedad paceña conozca nuestras tradiciones y costumbres, además de congregar a la comunidad peruana residente en La Paz en un acto de trascendencia cultural; indico Juan Carlos Morales presidente del Consejo de Consulta de La Paz.
Los ganadores de la primera versión, se encargaran de hacer exhibiciones públicas en todo acto cultural masivo de peruanidad
Franshesca I
Continuando con la tradición peruana, los organizadores coronaron el pasado 11 de enero a la soberana del “1er Concurso Nacional de Marinera Norteña” que recayó en Franshesca I, quien realizo el baile de demostración ante los asistentes al salón Llajtamasy.
Esta iniciativa es impulsada por las diferentes organizaciones peruanas y auspiciada por la Embajada del Perú en Bolivia en coordinación con la oficina consular de la jurisdicción.
La Marinera Peruana

EI baile de la marinera se hace en pareja, se mueve simulando un galanteo y reviste indumentaria de especial vistosidad, en el cual un palpitar de pañuelos está siempre presente.
El origen de este baile, a juicio de muchos, viene de la Europa barroca y romántica, territorio y época en los que se practicaba en los salones danzas de cortejo tales como gaviotas, pavonas y minués. Antes de la llegada de los españoles y de la conquista del Nuevo Mundo los nativos de esta parte no realizaban bailes en pareja y menos aún bailes que imitaran el acto de cortejar; tampoco usaban los pañuelos que ya figuraban en la pintura cortesana europea en manos de damas que se daban así un acento de elegancia.
La música y la danza de los americanos de ese tiempo eran fáciles, sueltas y tendían al goce colectivo, y los bailes en pareja que se generaron después derivaban de la dominación hispana, a los que el pueblo añadió lo suyo: percusión y palmas acompañadas musicalmente de cuerdas y canto. Percusión de cajón y palmas, cuerdas y canto, se dan bien en ambientes reducidos como un salón o un patio; pero en escenarios más grandes, como los coliseos donde se lleva a cabo el Concurso Nacional de Marinera en Trujillo, estos acompañamientos desaparecen para ser reemplazados por bandas de música conformadas principalmente por instrumentos tales como cornetas y tambores.

Es así como los movimientos contenidos del baile de la marinera que se realiza en espacios pequeños se vuelven desenvueltos en espacios mayores, ganando en brillo y exigiendo una composición adecuada, vale decir, una coreografía. Asimismo, la indumentaria, sobre todo la de la mujer, es sencilla en el salón o en el patio y espectacular en el coliseo, en el que ella usa una falda ceñida a la cintura y conformada por varios y vistosos vuelos, mientras que el hombre complementa su vestimenta, que es menos pretenciosa y que está compuesta por una camisa blanca y un pantalón negro, con un poncho y un amplio sombrero de paja.